jueves, 8 de enero de 2015

Mi bella mamá

Mujer ordenada que, gusta de tener su casa limpia y ordenada, amante de las plantas.




Durante años trate de complacerte, ser lo fuerte e insensible como, según tú, tenía que ser una mujer, para no ser humillada y despreciada, precisamente por ser mujer.

Recuerdo, tus hirientes caricias que marcaban mi piel, hasta en esos momentos, me prohibías llorar. Que decir, de mis épocas de adolescencia en que se busca afanosamente formar parte de algo, encontrar mi identidad, mi pertenecía. Decías que eran tonterías, lo único que importaba era salir de la miseria, luchar y luchar aun en contra de los sentimientos.

Me convertí, en un adulto prematuro. Afortunadamente, el deporte, el canto, la música y la lectura, me salvo del silencio.

Mi vida transcurrió, con la responsabilidad de demostrarle al mundo que era digna hija tuya.

A pesar, de dejar el pellejo en cada exigencia, nunca fue suficiente, siempre la peor, la más inepta e irresponsable. Ante los demás, te ufanabas de la crianza que me habías dado, era una mujer dadivosa, fuerte, de carácter perseverante.

Esa extraña forma que tenías de amar, se convirtió en cadenas y grilletes que, ensombrecían el sol sin permitir nacer a la flor.

Después, de tantos años de esclavitud solapada en un amor maternal incondicional.

Bella mamá, te digo Adiós.



Lunaoscura

No hay comentarios:

Publicar un comentario