miércoles, 1 de julio de 2015

Amarilleo

Macadam cubierto de hojas ocre, cual estera
evocación de cosecha y principio de agonía.
Alfombrilla confeccionada por el vendaval,  
humedecida con el roció tardío del verano. 
Alegoría de vida y muerte.


Lunaoscura

lunes, 29 de junio de 2015

El Olvido

Envoltura que resguarda los recuerdos,
protegiéndolos de la vejes del tiempo,
y guardándolos en los abandonos.

Hasta que un día retornan,
la nostalgia aviva con su sabor agridulce,
calando al corazón de nostalgia.

14 de febrero

Desde que empezó la guerra, Nicaragua y su pueblo sufrían las atroces consecuencias. Según el gobierno de Somoza, se trataba de un grupo de guerrilleros subversivos, que trataban de desestabilizar la democracia del país, imponiendo el socialismo represivo, tal cual se vivía en Cuba y en los países socialistas, mientras los otros, los del Frente Sandinista de Liberación Nacional, se declaraban en contra de la dictadura de la familia Somoza y contra la influencia norteamericana. Fuera lo que fuera, los que sufrían las injusticias, era el pueblo, ya que los unos y los otros cometían atrocidades que motivaban que muchos ciudadanos abandonaran sus casas, huyendo a lugares “seguros” dejando atrás, todo aquello que con tantos sacrificios había logrado. 

sábado, 27 de junio de 2015

Bienquerer

Mi amor no se puede disimular,
si no lo dice mi boca,
me descubre el suspirar.

Él sabe que existe
porque tú lo creas,
cuando me miras.

LA FARSA (1)

Mario Estrada, un hombre de cincuenta y pico años, desde niño, al escuchar las historias que su padre le contaba sobre los detectives como Sherlock Holmes, Dick Tracy o del mexicano Pancho Reyes, había decidido ser un detective cuando fuera mayor. En efecto, en la actualidad llevaba más de veinte años como investigador privado, reconocido en su medio por su profesionalismo y entrega, además de su indumentaria que lo caracterizaba, su inseparable gabardina negra.

viernes, 26 de junio de 2015

Temporal

En este entretiempo entumecido,
sin más, que dejar correr el tiempo, 
mi corazón, se arpó
en encierro torcido,
enredándose en la evocación.

Tu amigo

Te di mi lealtad sin condición,
doblegando mi espíritu a tu dominación,
en tus peores circunstancias permanecí
sin importar hambres e inopias,
siempre fiel te seguí
con alacridades amorosas.