miércoles, 8 de agosto de 2018

Donde estés


De aquí hasta donde estés,
los ecos de mi voz estallaran,
instante imborrable de nuestro tiempo.

La suavidad de mi recuerdo
recorrerá la distancia y,
tú querrás resucitarlo del más allá.

Reencuentro

Caminando por el frío atardecer se encontraron. La doliente sorpresa anegó sus ojos, sus labios se separaron en busca del aliento que la crudeza del momento les acababa de arrebatar. Con los ojos vidriosos, él la abrazó acercándola a su corazón, ella tembló, mientras suspiraba como si fuera su último aliento. En la calidez del momento, él susurró con nostálgico amor “Te eche de menos…” ella murmuró, será el tiempo para qué sea lo que no fue. Descuida, dijo él, los sentimientos de pena y de gloria se grabaron en la memoria, dales un momento y se volverán a reencontrar.


Lunaoscura

lunes, 6 de agosto de 2018

Convaleciendo


Siento tu sentir y ser de tus dudas. Amor, permíteme cicatrizar el alma y fortalecer mi corazón. Dame tiempo, quiero amarte plena y auténtica. Confía en mí y en el amor que te profeso. Por favor, dame tiempo... que tus miedos no destruyan lo que ha germinado entre nosotros.



Lunaoscura

Mi sentir


Como lobo estepario
vivo del olvido,
la falsía me sienta mortal.

Libre voy en la noche
de luna llena, y
cuando ella mengua
yo me protejo.

sábado, 4 de agosto de 2018

Dulce tentación


¿Cómo rechazar esta tentación?
fuego intenso de pasión;
suave y firme es tu deseo.

Dulce tentación,
me haces humedecer
en ese resplandor.


Volcán


Conforme se iba acercando mi pulso se aceleraba. Su presencia emanaba algo que me electrizaba, deseaba salir corriendo, pero una descarga de adrenalina me impulsaba a arriesgarme. Él caminaba seguro, decidido, su mirada me dominaba, era el macho alfa, que andaba a la caza y parecía que ya había elegido a su presa.

Cuando lo tuve frente a mí, despertó ese instinto que nubló mi razón y, me dejé llevar por su sensualidad, en su energía viril sucumbí… Moría por tenerle, por amarle.

Él percibió las ganas que recorrían cada centímetro de mi piel, sabía que me consumía por dentro, instintivamente me tomo de la mano, llevándome a la pista del bar. Al ritmo de las notas, me desvanecía en sus brazos, cerré los ojos, poco a poco me iba ahogando en un suspiro palpitante y mi corazón latía aceleradamente.

Esa noche, nos perdimos en un edén ardiente, nos amamos con la intensidad de un volcán de fuego. Nuestros más hermosos anhelos recorrieron nuestros cuerpos.


Lunaoscura

Una vez más…


No me puedo mentirme,
tu presencia en mi vida
la lleno de vivacidad.

Renacieron sentimientos
y sensaciones que,
creía ya fenecidas.