Inundando de palabras abstractas y efímeros sentimientos, un manuscrito viejo está arrumbado en el rincón del olvido, el tiempo lo ha apergaminado. Los amantes se desdibujaron, solo fueron los protagonistas de un amor de papel.
Hombre, no me fuerces pidiéndome un
orgasmo, no te das cuenta de que lo que siento es mucho más vehemente.
Disfrutar de tu entrega, como la fuerza del vendaval o tan sosegada como la
brisa de una tarde de verano.